DIRECTO A LOS PINOLES.

15 02 2008

Es bien sabido por todos nosotros que los conflictos viales en esta Ciudad de México son cosa de todos los días. Ellos se deben a diferentes causas como una sobrepoblación vehicular, falta de vialidades o vialidades mal planeadas, etc. Sea cual sea el motivo, los habitantes del defequense nos enfrentamos a diario a sentimientos encontrados ante esta situación: estrés y costumbre. 

De algunos años para acá, los encargados de planear la ciudad (si es que en verdad existe alguien responsable de esto), han comenzado a preocuparse por solucionar estos problemas (por supuesto no lo han logrado). Tal parece que lo único que hacen es esto, preocuparse, pero realmente se ocupan en otros menesteres como poner topes, quitar topes, cerrar calles, cambiar el sentido de las vialidades, construir puentes peatonales y dejarlos a medias… ¿y las soluciones? Mencionaré algunos casos que todos conocemos y que cuya finalidad última fue solamente hacerse notar y que fueron realizados durante el mandato del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés López: los puentes de los poetas en Santa Fe, el segundo piso del Periférico, y el mismísimo Metrobus que recorre la avenida más grande de nuestra ciudad: Insurgentes. En efecto son obras muy importantes e impresionantes donde se gastaron millones de pesos, pero ¿realmente solucionan nuestros problemas? Evidentemente no. En el caso del Metrobus el tráfico que supuestamente se reduciría sigue igual o peor ya que las divisiones de carril fueron mal hechas y a cada rato se encuentran regadas por toda la avenida, los puentes de los poetas están siempre saturados y el segundo piso… bueno, es el segundo piso. 

La administración cambió y la nueva también nos dice que quiere solucionar estos problemas. Marcelo Ebrard, quien es ahora el Jefe de Gobierno de la capirucha, también quiso hacer su metrobus, pero este en Reforma, desde La Villa hasta Santa Fe. Por supuesto los vecinos no lo dejaron después de haber visto los resultados del anterior proyecto metrobusero. ¿Se imaginan a la avenida más bonita de la ciudad hecha pedazos por un camionzote? ¿O las extrañas estaciones de éste regadas por todo Paseo de la Reforma? Peor aún, a la altura de Reforma Lomas, la avenida se convierte en una de tres carriles y son bastante angostos. Independientemente de esto, ya existe una ruta que hace el mismo recorrido por sólo dos pesos (RTP). Ni hablar. Pero el carnal Marcelo de ninguna manera se quiere quedar sin su obra importante, sin su obra vistosa y trascendente; hace apenas una semana nos salió con la noticia de que quiere construir un túnel que recorra desde Santa Fe hasta el Auditorio Nacional… 

Creo que ni siquiera es necesario hacer un comentario, sin embargo lo haré. ¿En qué cabeza cabe esta idea? Es decir, probablemente la idea como eso, idea, no sea tan mala, pero tampoco es viable, y las razones son muchas: En primer lugar el altísimo costo que una obra de esta magnitud implicaría. Por otro lado, del Auditorio Nacional a Santa Fe, hay una variación en la altura del piso bastante importante, esto obligaría a hacer excavaciones mucho más profundas de lo normal y por lo tanto, riesgosas. Y el último punto sería que esto realmente no soluciona el problema, simplemente se hará tráfico en dos pisos, ¿para qué quitar a los autos de un lado para irlos a botar al mismo problema pero en otro punto? 

¿No será que la verdadera razón de esta obra es ir haciendo su caminito a los Pinos? Al final la obra tardaría más o menos el tiempo que le queda de gobierno. Creo que hay otras soluciones, definitivamente no tan vistosas, pero si más funcionales: En primer lugar mejorar las vialidades que ya existen, transporte público, mejorar las entradas y salidas en las vías rápidas… tal vez esto nadie lo note en un principio, pero a la larga (sin albur) se agradecería. 

En fin, creo que hasta que los ciudadanos no nos pongamos las pilas seguiremos sufriendo los caprichos de nuestros gobernantes… 

Por aquí seguimos.


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Un comentario

17 02 2008
Salvatore

Me da un gusto enorme ver que no cejas de trabajar tu interés por la política. Eso me parece muy padre de ti, que seas congruente hasta las últimas consecuencias. Como lo fue John Lennon.
Un abrazo.

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