EMOS… DE SER TOLERANTES

20 03 2008

A lo largo de la historia han surgido en las diferentes sociedades grupos de jóvenes que en su búsqueda de identidad se unen formando movimientos que se pueden definir como subgrupos, subculturas, o clanes. Pienso que es la última la que mejor define a estas sociedades, los clanes, porque me recuerda la época de las cavernas cuando el hombre tanto nómada como sedentario se agrupa precisamente de esta manera cuidando a sus hermanos e intereses de los posibles ataques de gente ajena a ellos. 

Y ¿qué son éstas sociedades? Pues no son más que esto, la unión de jóvenes con intereses semejantes que se unen identificados por algún ideal y que se distinguen de los demás por su forma de vestir y la música que escuchan. Desde los pachuchos (que décadas más tarde dieron paso a los cholos), los hippies en la década de los 60, los punks en los 80, los darks y góticos, skatos, rockeros y hasta los fresas. 

Todos han sufrido de discriminación y rechazo, principalmente por su atuendo (todos menos los llamados fresas, que comúnmente son los que han discriminado). Estos clanes han luchado siempre por ser aceptados con sus ideales y diferencias, o al menos de no ser rechazados, pero sobre todo, han luchado para que se les respete en su forma de ser. Y lo han logrado, si no completamente, con el tiempo si hemos visto mayor tolerancia hacia estos grupos sociales. Si bien es cierto que en muchos de ellos hay delincuencia (y es ésta la razón principal por la que se les excluye), también lo es el hecho de que en ellos hay individuos realmente trabajadores, estudiosos y talentosos. Algunas de estas subculturas han nacido con ideales firmes y convicciones como los fueron los hippies, quienes en su época surgen como un grupo pacifista que se manifiesta en contra de la violencia y la guerra distinguiéndose por su legendaria frase “Amor y paz”. Otros en cambio, simplemente nacen por una rebeldía absurda y sin sentido bajo el pretexto de la juventud, rebeldía por rebeldía (aclaro, no todos, pero los hay). Pero la mayoría han estado, y están, en contra del consumismo, del materialismo, de la pretensión. Ahora, hay que hablar de la otra cara de la moneda. Es cierto que ellos han sufrido discriminación y rechazo y que por esto han sido excluidos de la sociedad. En mi muy personal punto de vista, esta situación les ha creado un resentimiento social que los ha llevado a caer en todo lo que ellos mismos critican: la discriminación. Y lo podemos ver en cualquiera de los clanes, hay violencia entre ellos, hay rechazo a otras tribus, principalmente a los fresas, no cualquiera se puede acercar a ellos, no cualquiera puede entrar en su territorio o pertenecer al grupo. Entiendo que en un principio se hace por proteger lo suyo pero creo que cayeron en el exceso. Un ejemplo de esto es el Tianguis cultural de Chopo en la Ciudad de México. Éste es un lugar donde se reúne toda esta gente, todos estos grupos cada sábado en busca de música que en otros lugares no encuentran, accesorios que usan, y un ambiente completamente suyo, es SU lugar, su espacio. Sin embargo, en tiempos pasados, era muy común ver que asistían a horarios diferentes porque si se hacía de otro modo había enfrentamientos entre ellos, los punks iban a una hora, a otra los darks, los rockeros, los skatos (que por cierto antes no podían entrar al tianguis y por eso quedaron sobre la avenida haciéndose tradición) y por supuesto los fresas no eran bien venidos. Hoy, en cambio, todos conviven a cualquier horario y, aunque sigue habiendo problemas en ocasiones, se siente un ambiente de mayor tolerancia. 

Aún así, este rechazo a nuevos grupos sigue existiendo, y lo hemos visto en las últimas semanas. Hace no mucho que se creó un nuevo clan que se hace llamar Emos, estas personas como cualquier otra tribu tiene su particular forma de vestir (que se asemeja o toma elementos del punk) y de vestir: pantalones entubados, colores negros y rosas, pelo corto con fleco que les cubre uno o ambos ojos, y pintura en la cara. No hay distinción entre hombres y mujeres, todos son iguales y difíciles de diferenciar en género, principalmente porque todos son extremadamente delgados, al parecer es un requisito para pertenecer al grupo (que ya lo convierte en elitista por esta sencilla razón). Pero su principal característica es que son profundamente pacíficos y sentimentales, al punto que han sido tachados de homosexuales, maricones, gays… 

Por esto han sido agredidos, pero no sólo verbalmente, físicamente también, se han dado enfrentamientos contra ellos. En la Ciudad de México, hace un par de semanas hubo un pleito entre esta tribu y punks en la glorieta de Insurgentes donde hubo golpes, agresiones y pistolas. En Querétaro ha pasado algo semejante. Por estas razones los Emos se han juntado para manifestarse en contra de estas agresiones y pidiendo respeto y protección. Y la protección no es algo exagerado, en México y el mundo se ha creado un movimiento anti-Emo que pretende terminar con ellos, matarlos, extinguirlos, se lanzan convocatorias por iternet invitando a los clanes a enfrentarse a ellos, mails agresivos, y, de nuevo, riñas callejeras. 

Yo pregunto ¿porqué querer terminar con un grupo social? ¿No es precisamente esto de lo que se quejan y por lo que han sufrido los diferentes clanes? ¿Acaso se trata de hacerlos pasar por lo mismo que ellos pasaron? ¿Porqué sabiendo lo que es ser rechazado y excluido se actúa de la misma manera? Los emos no han hecho daño a nadie, son pacíficos, tanto que ni siquiera se habían dado a notar hasta que estos enfrentamientos comenzaron a darse, es cierto su apariencia no es la mejor, muchos pensaran que su atuendo es ridículo, algunas de sus reglas también los son, tal vez otros piensan que son una mala copia de los punks y otras tribus… ¿Y? esto no le afecta a nadie. No hay razón entonces para querer terminar con ellos. 

Yo respeto y puedo decir que admiro a todas las tribus ¿por qué? Por el simple hecho de mostrarse al mundo como son, como piensan, como quieren. ¿No podemos simplemente ser y dejar ser? 

Es claro (y contradictorio) que en pleno siglo XXI, aún no aprendemos a vivir y convivir como gente, con respeto y aceptación hacia los que no piensan o lucen como nosotros. Hoy, en el año 2008, Emos de ser más tolerantes. 

Los espero en la próxima para echarnos un buen café. 


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Un comentario

28 11 2008
YENY

quiero ser emo

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